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Cloud computing

Cloud computing transforma la infraestructura de TI en una herramienta: Permite «conectarse» a la infraestructura a través de Internet y utilizar los recursos informáticos sin necesidad de instalarlos ni de mantenerlos on-premise.

¿Qué es cloud computing?

Cloud computing es el acceso on-demand, a través de Internet, a recursos informáticos (aplicaciones, servidores físicos o virtuales, almacenamiento de datos, herramientas de desarrollo, capacidades de red, etc.) alojados en un centro de datos remoto administrado por un proveedor de servicios en la nube (CSP). El CSP pone a disposición estos recursos a cambio de una tarifa de suscripción mensual o los factura en función de su uso.

En comparación con la TI tradicional on-premises, y dependiendo de los servicios en la nube que se seleccionen, cloud computing contribuye a lo siguiente:

  • Reducir los costos de TI: la nube permite eliminar una parte o la gran mayoría de los costos y el esfuerzo de comprar, instalar, configurar y gestionar tu propia infraestructura on-premise.
  • Mejorar la agilidad y el tiempo de generación de valor: con la nube, tu empresa puede comenzar a usar aplicaciones empresariales en cuestión de minutos, en lugar de esperar semanas o meses a que el departamento de TI responda a una solicitud, compre y configure el hardware de soporte e instale el software. La nube también permite que ciertos usuarios, en concreto los desarrolladores y los científicos de datos, puedan disponer de software e infraestructura de soporte.
  • Escalar más fácilmente y de forma rentable: la nube proporciona flexibilidad. En lugar de comprar un exceso de capacidad que no se utiliza durante los períodos de baja actividad, se puede aumentar y reducir la capacidad respondiendo a los picos y las caídas en el tráfico. También es posible aprovechar la red global de tu proveedor de la nube para hacer llegar tus aplicaciones a usuarios de todo el mundo.

El término ‘cloud computing’ también se refiere a la tecnología que hace que la nube funcione. Esto incluye alguna forma de infraestructura de TI virtualizada (servidores, software del sistema operativo, redes y otras infraestructuras) que se abstraen, utilizando un software especial, de modo que puedan agruparse y dividirse independientemente de los límites del hardware físico. Por ejemplo, un único servidor de hardware puede dividirse en varios servidores virtuales.

La virtualización permite a los proveedores de la nube aprovechar al máximo los recursos de sus centros de datos. No es sorprendente que muchas corporaciones hayan adoptado el modelo de entrega en la nube para su infraestructura on-premise, de modo que puedan lograr la máxima utilización y ahorro de costos en comparación con la infraestructura de TI tradicional, ofreciendo el mismo autoservicio y agilidad a sus usuarios finales.

Si usas una computadora o dispositivo móvil en casa o en el trabajo, seguramente utilizas alguna forma de cloud computing todos los días, ya sea a través de una aplicación en la nube como Google Gmail o Salesforce, de servicios de streaming multimedia como Netflix, o de almacenamiento de archivos en la nube como Dropbox. Según una encuesta reciente, el 92 % de las empresas utilizan la nube en la actualidad (el enlace se encuentra fuera de IBM), y la mayoría tiene previsto aumentar su utilización durante el próximo año.

Servicios de cloud computing

IaaS (infraestructura como servicio), PaaS (plataforma como servicio) y SaaS (software como servicio) son los tres modelos más comunes de servicios en la nube, y es frecuente que una empresa utilice los tres. Sin embargo, a menudo existe confusión entre ellos y lo que incluye cada uno:

SaaS (software como servicio)

El software como servicio (SaaS), también conocido como software basado en la nube o aplicaciones en la nube, es un software de aplicación alojado en la nube al que se accede y que se utiliza a través de un navegador web, un cliente de escritorio dedicado o una API que se integra con el sistema operativo de escritorio o móvil. En la mayoría de los casos, los usuarios de SaaS pagan una tarifa de suscripción mensual o anual; sin embargo, algunos proveedores ofrecen precios de «pago por uso», que se basan en su uso real.

Además del ahorro en los costos, el tiempo de generación de valor y la escalabilidad de la nube, SaaS ofrece los siguientes beneficios:

  • Actualizaciones automáticas: con SaaS, se aprovechan las nuevas funciones tan pronto como el proveedor las agregue, sin tener que coordinar una actualización on-premise.
  • Protección contra la pérdida de datos: puesto que los datos de tu aplicación están en la nube, con la aplicación, no pierdes datos si tu dispositivo falla o se daña.

El software como servicio (SaaS) es el principal modelo de entrega para la mayoría del software comercial hoy en día: existen cientos de miles de soluciones de SaaS disponibles, desde las aplicaciones industriales y departamentales más centradas, hasta las eficientes bases de datos de software empresarial y el software de inteligencia artificial.

PaaS (plataforma como servicio)

La plataforma como servicio (PaaS) proporciona a los desarrolladores de software una plataforma on-demand (hardware, pila de software completa, infraestructura e incluso herramientas de desarrollo) para ejecutar, desarrollar y gestionar aplicaciones sin los costos, la complejidad y la falta de flexibilidad que supone mantener esa plataforma on-premise.

Con PaaS, el proveedor de la nube aloja todo (servidores, redes, almacenamiento, software del sistema operativo, middleware y bases de datos) en su centro de datos. Los desarrolladores simplemente eligen de un menú para ‘poner en marcha’ los servidores y entornos que necesitan para ejecutar, crear, probar, implementar, mantener, actualizar y escalar las aplicaciones.

Hoy en día, PaaS se suele crear en torno a los contenedores, un modelo de computación virtualizado a un paso de los servidores virtuales. Los contenedores virtualizan el sistema operativo, lo que permite a los desarrolladores empaquetar la aplicación solo con los servicios del sistema operativo que necesita para ejecutarse en cualquier plataforma, sin modificaciones y sin necesidad de middleware.

Red Hat OpenShift es una PaaS popular creada en torno a los contenedores Docker y Kubernetes, una solución open source de orquestación de contenedores que automatiza la implementación, el escalado y el equilibrio de carga, entre otros, para las aplicaciones basadas en contenedores.

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IaaS (infraestructura como servicio)

La infraestructura como servicio (IaaS) proporciona acceso on-demand a recursos informáticos fundamentales (servidores físicos y virtuales, redes y almacenamiento) a través de Internet con un sistema de pago por uso. IaaS permite a los usuarios finales ampliar y reducir los recursos en función de las necesidades, lo que disminuye la necesidad de realizar elevados gastos de capital por adelantado o de contar con una infraestructura on-premise o “propia” innecesaria, así como evita la compra de recursos en exceso para hacer frente a los picos de uso periódicos.

A diferencia de SaaS y PaaS (e incluso modelos de computación PaaS más nuevos, como los contenedores y la computación serverless), IaaS proporciona a los usuarios el nivel más bajo de control de los recursos informáticos en la nube.

IaaS era el modelo de cloud computing más popular cuando surgió a principios de la década de 2010. Si bien sigue siendo el modelo en la nube para muchos tipos de cargas de trabajo, el uso de SaaS y PaaS está creciendo a un ritmo mucho más rápido.

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Computación serverless

La computación sin servidor (también llamada simplemente serverless ) es un modelo de cloud computing que descarga todas las tareas de gestión de la infraestructura de backend (aprovisionamiento, escalado, programación, parcheado) al proveedor de la nube, lo que permite a los desarrolladores centrar todo su tiempo y esfuerzo en el código y la lógica empresarial inherentes a sus aplicaciones.

Además, serverless ejecuta el código de la aplicación solamente por solicitud, y amplía o reduce automáticamente la infraestructura de soporte en función del número de solicitudes. Con la computación serverless, los clientes pagan solo por los recursos que se utilizan cuando la aplicación está en ejecución y nunca por la capacidad inactiva.

FaaS, o función como servicio, a menudo se confunde con la computación serverless cuando, en realidad, es un subconjunto de la computación serverless. FaaS permite a los desarrolladores ejecutar partes del código de la aplicación (llamadas funciones) en respuesta a eventos específicos. Además del código, el proveedor de servicios en la nube suministra automáticamente todo el hardware físico, el sistema operativo de la máquina virtual y la gestión del software del servidor web, en tiempo real, a medida que se ejecuta el código, y se vuelve a desconectar una vez finalizada la ejecución. La facturación comienza cuando se inicia la ejecución y finaliza cuando esta se detiene.

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Diagrama sobre distintos tipos de Cloud Computing y quienes se encargan de manejarlo.

Tipos de cloud computing

Nube pública

La nube pública es un tipo de cloud computing en el que un proveedor de servicios en la nube pone a disposición de los usuarios, a través de la Internet pública, recursos informáticos que van desde aplicaciones SaaS hasta máquinas virtuales (VM) individuales, pasando por hardware de computación bare metal o infraestructuras completas de nivel empresarial y plataformas de desarrollo. El acceso a estos recursos puede ser gratuito o venderse según modelos de precios basados en la suscripción o el pago por uso.

El proveedor de la nube pública posee, gestiona y asume toda la responsabilidad de los centros de datos, el hardware y la infraestructura en la que se ejecutan las cargas de trabajo de sus clientes, y suele proporcionar una conectividad de red de gran ancho de banda para garantizar un alto desempeño y un rápido acceso a las aplicaciones y los datos.

La nube pública es un entorno de múltiples inquilinos (multi-tenant), es decir, todos los clientes de la nube pública comparten la infraestructura del centro de datos del proveedor de la nube. En las principales nubes públicas (Amazon Web Services o AWS, Google Cloud, IBM Cloud, Microsoft Azure y Oracle Cloud), los clientes pueden contarse por millones.

El mercado mundial de la computación en la nube pública ha crecido rápidamente en los últimos años, y los analistas prevén que esta tendencia continúe; Gartner, empresa de análisis del sector, predice que los ingresos mundiales de la nube pública superarán los 330.000 millones de dólares a finales de 2022 (el enlace se encuentra fuera de IBM).

Muchas empresas están trasladando parte de su infraestructura informática a la nube pública porque los servicios de nube pública son flexibles y fácilmente escalables; además, se ajustan con facilidad a las demandas cambiantes de las cargas de trabajo. Otras empresas se sienten atraídas por la promesa de una mayor eficiencia y un menor desperdicio de recursos, ya que los clientes solo pagan por lo que utilizan. Y las hay que buscan reducir el gasto en hardware e infraestructuras on-premise.

Aprende más sobre la nube pública

Nube privada

La nube privada es un entorno de nube en el que toda la infraestructura y los recursos informáticos de la nube están dedicados a un solo cliente y solamente este puede acceder a ellos. La nube privada combina muchos de los beneficios de cloud computing, incluida la flexibilidad, la escalabilidad y la facilidad de prestación de servicios, gracias al control de acceso, la seguridad y la personalización de recursos de la infraestructura on-premise.

Por lo general, una nube privada se aloja on-premise en el centro de datos del cliente. Sin embargo, una nube privada también puede alojarse en la infraestructura de un proveedor de nubes independiente o crearse en una infraestructura alquilada alojada en un centro de datos externo.

Muchas empresas eligen la nube privada en lugar de la pública porque la nube privada es una forma más fácil (o la única) de cumplir con los requisitos normativos. Otras empresas eligen la nube privada porque sus cargas de trabajo manejan documentos confidenciales, propiedad intelectual, información de identificación personal (PII), registros médicos, datos financieros u otros datos confidenciales.

Al crear una arquitectura de nube privada que sigue los principios nativos de la nube, la empresa se dota de la flexibilidad necesaria para mover fácilmente las cargas de trabajo a la nube pública o ejecutarlas dentro de un entorno de nube híbrida (ver más adelante) cuando estén listas.

Aprende sobre la nube privada

Nube híbrida

La nube híbrida es exactamente lo que parece: una combinación de entornos de nube pública y privada. En concreto, y de forma ideal, una nube híbrida conecta los servicios de la nube privada de una organización y las nubes públicas en una infraestructura única y flexible, con el fin de ejecutar las aplicaciones y cargas de trabajo de la organización.

El objetivo de la nube híbrida es establecer una combinación de recursos de nube pública y privada, con un nivel de orquestación entre ellos, que le brinde a una empresa la flexibilidad de elegir la nube óptima para cada aplicación o carga de trabajo y mover cargas de trabajo libremente entre las dos nubes a medida que cambian las circunstancias. Esto permite que la empresa cumpla sus objetivos técnicos y comerciales de una manera más eficaz y rentable de lo que podría hacerlo con la nube pública o privada únicamente.



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Multinube y multinube híbrida

La multicloud es el uso de dos o más nubes pertenecientes a dos o más proveedores de nubes diferentes. Disponer de un entorno multinube puede ser tan sencillo como usar el SaaS de e-mail de un proveedor y el SaaS de edición de imágenes de otro. Pero cuando las empresas hablan de multinube, por lo general se refieren al uso de múltiples servicios en la nube, incluidos los servicios SaaS, PaaS e IaaS, de dos o más de los principales proveedores de nube pública. En una encuesta, el 85 % de las empresas declararon que utilizaban entornos multinube.

La multinube híbrida es el uso de dos o más nubes públicas junto con un entorno de nube privada.

Las empresas eligen la multinube para evitar el bloqueo de los proveedores, para tener más servicios entre los que elegir y para acceder a más innovación. Pero cuantas más nubes utilices, cada una con su propio conjunto de herramientas de gestión, velocidades de transmisión de datos y protocolos de seguridad, más difícil te resultará gestionar tu entorno. Las plataformas de gestión multinube brindan visibilidad a través de múltiples nubes de proveedores mediante un panel de control central, donde los equipos de desarrollo pueden ver sus proyectos e implementaciones, los equipos de operaciones pueden vigilar los clústeres y nodos, y el personal de ciberseguridad puede monitorear las amenazas.

Aprende más sobre la multinube

Seguridad de la nube

Tradicionalmente, las preocupaciones por la seguridad han sido el principal obstáculo para las empresas que están considerando los servicios en la nube, especialmente los servicios en la nube pública. Sin embargo, en respuesta a la demanda, la seguridad que ofrecen los proveedores de servicios en la nube supera constantemente a las soluciones de seguridad on-premise.

Según el proveedor de software de seguridad McAfee, hoy en día, el 52 % de las empresas experimenta una mayor seguridad en la nube que on-premise (el enlace se encuentra fuera de IBM). Además, Gartner ha pronosticado que para este año (2020), las cargas de trabajo de la infraestructura como servicio (IaaS) en la nube experimentarán un 60 % menos de incidentes de seguridad que las de los centros de datos tradicionales (PDF, 2.3 MB) (el enlace se encuentra fuera de IBM).

Sin embargo, mantener la seguridad en la nube exige procedimientos y habilidades de los empleados diferentes a los de los entornos de TI tradicionales. Entre las mejores prácticas de seguridad en la nube se incluyen:

  • Responsabilidad compartida en materia de seguridad: generalmente, el proveedor de la nube es responsable de proteger la infraestructura de la nube y el cliente es responsable de proteger sus datos dentro de la nube, pero también es importante definir claramente la propiedad de los datos entre terceras partes públicas y privadas.
  • Cifrado de datos: los datos deben cifrarse mientras están en reposo, en tránsito y en uso. Los clientes deben mantener un control total sobre las claves de seguridad y el módulo de seguridad del hardware.
  • Gestión de la identidad de los usuarios y del acceso: los clientes y los equipos de TI necesitan una comprensión y visibilidad completas de la red, los dispositivos, las aplicaciones y el acceso a los datos.
  • Gestión colaborativa: una comunicación adecuada y unos procesos claros y comprensibles entre los equipos de TI, operaciones y seguridad garantizarán unas integraciones en la nube sin problemas, seguras y sostenibles.
  • Monitoreo de seguridad y conformidad: comienza con el conocimiento de todos los estándares de cumplimiento normativo que son relevantes para tu sector y la configuración del monitoreo activo de todos los sistemas conectados y de los servicios basados en la nube para mantener la visibilidad de todos los intercambios de datos entre los entornos de la nube pública, privada e híbrida.

Aprende más sobre la seguridad en la nube

Casos de uso de la nube

Con un 25 % de empresas que planean trasladar todas sus aplicaciones a la nube durante el próximo año, parece que los casos de uso de cloud computing son ilimitados. Pero incluso para las empresas que no planean un cambio total a la nube, ciertas iniciativas y cloud computing son una combinación ideal en el mundo de las tecnologías de la información.

La recuperación ante desastres y la continuidad del negocio siempre han sido aspectos inherentes a la nube, ya que esta proporciona una redundancia rentable para proteger los datos contra fallas del sistema y la distancia física necesaria para recuperar los datos y las aplicaciones en caso de interrupción o falla local. Todos los principales proveedores de nube pública ofrecen recuperación ante desastres como servicio (DRaaS).

Todo lo que implique almacenar y procesar grandes volúmenes de datos a gran velocidad, y que requiera más capacidad de almacenamiento y computación de la que la mayoría de las organizaciones pueden o desean adquirir e implementar on-premise, es un objetivo para el cloud computing. Algunos ejemplos incluyen:

Para los equipos de desarrollo que adoptan Agile o DevOps (o DevSecOps) para agilizar el desarrollo, la nube ofrece el autoservicio de usuario final on-demand que evita que las tareas de operaciones, como la puesta en marcha de los servidores de desarrollo y pruebas, se conviertan en obstáculos para el desarrollo.

IBM Cloud

IBM Cloud ofrece la plataforma de nube pública más abierta y segura para las empresas, una plataforma híbrida multinube de última generación, capacidades avanzadas de datos e inteligencia artificial y una profunda experiencia empresarial en 20 sectores. Las soluciones de nube híbrida de IBM Cloud ofrecen flexibilidad y portabilidad tanto para las aplicaciones como para los datos. Linux®, Kubernetes y los contenedores admiten esta pila de nube híbrida y se combinan con RedHat® OpenShift® para crear una plataforma común que conecta los recursos on-premise con los de la nube.

Descubre cómo las soluciones de IBM Cloud pueden ayudar a tu empresa en los siguientes aspectos:

Para comenzar, regístrate para obtener un ID de IBM y crea tu cuenta de IBM Cloud.

Acerca del autor

Sai Vennam es un Developer Advocate de IBM con experiencia en Kubernetes, OpenShift y soluciones de nube gestionada. Le apasiona conectar a los desarrolladores con la tecnología que les permite tener éxito. Como hobby, trabaja en la automatización de su hogar utilizando Raspberry Pis y tecnología serverless.

Twitter: @birdsaiview (el enlace se encuentra fuera de IBM)

Artículos: https://www.ibm.com/cloud/blog/sai-vennam